“La
Democracia del conocimiento” por una sociedad inteligente
Zarelda
Alarcon
Una de las primeras
cosas que resaltó el autor es ‘la importancia
del desconocimiento‘ lo que le permitió hablar y definir a la
sociedad actual como una ‘sociedad de segunda mano’. Frente al mundo que
conocieron nuestros abuelos, en el que tenían un conocimiento de todo lo que
necesitaban para la supervivencia, nosotros, en la sociedad actual, estamos
rodeados de información pero sabemos muy poco de lo que necesitamos para
sobrevivir. Sabemos porque hemos escuchada, sabemos que alguien sabe, y no,
aunque pueda parecerlo, no es un juego de palabras. Así, mientras nuestros
abuelos tenían un conocimiento del mundo de primera mano, nuestro conocimiento
del mundo es un conocimiento mediado.
Este mundo de segunda
mano, que se caracteriza por este conocimiento mediado del mismo, hay un exceso de información, muchísimos datos, todos conectados
entre todos. Esta información y comunicación masiva informa pero no orienta. La
sociedad del conocimiento y la información termina provocando confusión. Para
Daniel Innerarity, no hay información sin interpretación, los datos están pero falta interpretación.
Otra
característica de la sociedad del conocimiento es su especial vulnerabilidad:
necesitamos herramientas para acceder al conocimiento, pero desconocemos cómo
funcionan. Para aclarar esta idea, el autor Daniel Innerarity introduce el
concepto de ‘ soberanía truncada’ y pone como ejemplo, la mecánica de los
coches actuales: Si mañana conduciendo nuestro coche tenemos una avería
tardaremos muy poco en rendirnos a la evidencia de que poco podemos hacer más
allá de levantar el capó y…constatar que no podemos hacer nada más que llamar
al mecánico. Es una especie de ‘esclavitud voluntaria de los usuarios’, nos
sometemos voluntariamente a una tecnología que no controlamos a cambio de poder
utilizarla. Paralelamente a esta situación, aunque parezca contradictorio.
Tenemos
tendencia a creer que la falta de información está en el origen de muchos
problemas. Pero lo relevante son las cuestiones del sentido. El conocimiento
puede entenderse como la información acompañada de juicios, valores, etc.. Hoy
en día todos tenemos dos trabajos, por una parte nuestro trabajo remunerado
La
inteligencia colectiva no es igual a la suma de inteligencia individuales. La
sociedad es mucho más inteligente que la suma de individualidades (del mismo
modo, los errores se pueden magnificar en una sociedad). El todo (saber
colectivo) es más que la suma de las partes (saber individual). Pone como
ejemplo un equipo de fútbol, puede tener los mejores jugadores del mundo que
otro que, sin tener tan buenos jugadores, puede obtener mejores resultados. La
clave está en dejar de centrarnos en las virtudes individuales y empezar a
focalizarnos más en la interconexión.
La
democracia es un sistema inteligente que
la competencia, afirma el ponente parafraseando a Scott Page . Conviene huir de
la excesiva semejanza cognitiva, de la exclusión sistemática de ciertos puntos
de vista.
Daniel
Innerarity dedicó la parte final de su libro. una de las muestras de la
estupidez colectiva que el ve, por ejemplo, en la enorme oscilación de la euforia
(consumismo desaforado…) a la decepción en las sociedades contemporáneas. Tener
demasiada razón, suele generar malas decisiones