lunes, 18 de abril de 2016

“La Democracia del conocimiento” por una sociedad inteligente
Zarelda Alarcon

Una de las primeras cosas que resaltó el autor es ‘la importancia del desconocimiento‘ lo que le permitió hablar y definir a la sociedad actual como una ‘sociedad de segunda mano’. Frente al mundo que conocieron nuestros abuelos, en el que tenían un conocimiento de todo lo que necesitaban para la supervivencia, nosotros, en la sociedad actual, estamos rodeados de información pero sabemos muy poco de lo que necesitamos para sobrevivir. Sabemos porque hemos escuchada, sabemos que alguien sabe, y no, aunque pueda parecerlo, no es un juego de palabras. Así, mientras nuestros abuelos tenían un conocimiento del mundo de primera mano, nuestro conocimiento del mundo es un conocimiento mediado.
Este mundo de segunda mano, que se caracteriza por este conocimiento mediado del mismo, hay un exceso de información, muchísimos datos, todos conectados entre todos. Esta información y comunicación masiva informa pero no orienta. La sociedad del conocimiento y la información termina provocando confusión. Para Daniel Innerarity, no hay información sin interpretación, los datos están pero falta interpretación.
Otra característica de la sociedad del conocimiento es su especial vulnerabilidad: necesitamos herramientas para acceder al conocimiento, pero desconocemos cómo funcionan. Para aclarar esta idea, el autor Daniel Innerarity introduce el concepto de ‘ soberanía truncada’ y pone como ejemplo, la mecánica de los coches actuales: Si mañana conduciendo nuestro coche tenemos una avería tardaremos muy poco en rendirnos a la evidencia de que poco podemos hacer más allá de levantar el capó y…constatar que no podemos hacer nada más que llamar al mecánico. Es una especie de ‘esclavitud voluntaria de los usuarios’, nos sometemos voluntariamente a una tecnología que no controlamos a cambio de poder utilizarla. Paralelamente a esta situación, aunque parezca contradictorio.
Tenemos tendencia a creer que la falta de información está en el origen de muchos problemas. Pero lo relevante son las cuestiones del sentido. El conocimiento puede entenderse como la información acompañada de juicios, valores, etc.. Hoy en día todos tenemos dos trabajos, por una parte nuestro trabajo remunerado
La inteligencia colectiva no es igual a la suma de inteligencia individuales. La sociedad es mucho más inteligente que la suma de individualidades (del mismo modo, los errores se pueden magnificar en una sociedad). El todo (saber colectivo) es más que la suma de las partes (saber individual). Pone como ejemplo un equipo de fútbol, puede tener los mejores jugadores del mundo que otro que, sin tener tan buenos jugadores, puede obtener mejores resultados. La clave está en dejar de centrarnos en las virtudes individuales y empezar a focalizarnos más en la interconexión.
La democracia es un sistema inteligente  que la competencia, afirma el ponente parafraseando a Scott Page . Conviene huir de la excesiva semejanza cognitiva, de la exclusión sistemática de ciertos puntos de vista.
Daniel Innerarity dedicó la parte final de su libro. una de las muestras de la estupidez colectiva que el ve, por ejemplo, en la enorme oscilación de la euforia (consumismo desaforado…) a la decepción en las sociedades contemporáneas. Tener demasiada razón, suele generar malas decisiones


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